Prostitutas para niños tipo de estereotipos

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Muchos, cuando se les ha acabado el tiempo, pagan una hora extra para poder hablar. El sexo es, con frecuencia, la coartada para hablar. Y a una prostituta se le cuenta todo. No te puedes ni imaginar los conflictos que tiene la gente. Mientras conversamos , el camarero se mueve a nuestro alrededor disimuladamente, con curiosidad. Han tenido que trasladarse desde el Raval porque los alquileres, en este barrio, se han puesto por las nubes.

Desayunamos en una churrería que hay debajo de su casa. Salma dormita en brazos de su madre con el patinete aparcado a medio metro. Mientras tomamos el café, Marga me cuenta que en fueron al Senado para hablar ante una comisión. Cuando se enteraban de quién era la prostituta, empezaban a apartarse de ella y a mirarla de un modo especial. Lo de la antropóloga les pareció muy bien, pero cuando se enteraron de que yo era la prostituta, dijeron que tenían que consultar antes de acreditarme.

Era una comisión sobre prostitución y se preguntaban si debía estar presente la prostituta. La niña tiene un comportamiento normal desde cualquier punto de vista que se mire. Conoce a todo el mundo y todo el mundo la conoce a ella. Es un sueño, pero tarde o temprano lo realizaremos. Cuando murió mi marido, su familia quiso quitarme a la niña y me llevó a juicio.

Pero el informe médico-forense me dio la razón a mí. Decía que Salma tenía, a mi lado, todo lo que necesitaba una niña. Yo he visto casos de mujeres a las que los servicios sociales les han quitado a sus hijos y les han destrozado la vida. Yo me levanto por las mañanas y lo primero que veo es su sonrisa. Forma parte de mi vida como yo formo parte de la suya. Y la educo en el respeto a todo el mundo. Me cuenta esto en el metro , donde nos dirigimos al Raval para dejar a la niña en casa de una amiga de Marga.

El vagón va medio vacío, de manera que nos sentamos juntos, en un asiento de tres. Salma se coge a su madre con una mano y sujeta el patinete con la otra. Marga se quedó viuda del padre de Salma hace dos años. Viven separados, pero a veces Marga se queda a dormir en la casa de él, o al revés. Se trata de una historia de amor bien curiosa porque se conocieron cuando Marga tenía 14 o 15 años y él 18 o Entonces, Marga trabajaba en la casquería de la Boquería, pero pertenecía a un grupo de voluntarios que dedicaban el tiempo libre a ayudar a personas dependientes.

José, su novio actual, pertenecía también a ese grupo de voluntarios, y se conocieron realizando esa actividad. Como tenían preocupaciones comunes, hablaban mucho. Con el tiempo, cada uno se convirtió en el amor platónico del otro. Durante todos estos años, supe que llamaba a casa de mis abuelos para preguntar por mí. No es que si le pidiera ayuda no me la diera, pero quiero salir adelante por mí misma.

Nuestra relación ha ido evolucionando hacia una relación de tolerancia. Todos los hombres con los que he estado han sabido a qué me dedicaba. Siempre he tenido el privilegio de no esconderme, que es lo normal en mi profesión.

Marga perdió a sus padres en un accidente de automóvil cuando tenía 10 años. Se educó con sus abuelos, que aceptaron su decisión de hacerse prostituta.

Me dijeron que tuviera cuidado de adónde iba y de por dónde me movía. Y que siempre tendría su casa abierta. Yo, al principio, llamaba a mi abuela y le decía: Siempre prevaleció el amor que nos teníamos. Después de dos o tres trasbordos y decenas de estaciones, salimos del metro y emprendemos un recorrido por el laberinto de calles del Raval.

Es media mañana, pero algunas se encuentran ya llenas de prostitutas. Me parece imposible que haya trabajo para todas y es evidente que no lo hay. Salma va pasando de unos brazos a otros. Todas las mujeres la besuquean. Algunas abren el bolso y le regalan un euro.

Marga se detiene un rato con cada una. Las hay de todas las nacionalidades. La asociación dispone de un pequeño despacho en el centro cívico Pati Limona. Acuden a la reunión Isabel Holgado, la antropóloga con la que cenamos la noche anterior; la propia Marga, y dos personas que trabajan para la organización: Olimpia, una cubana que no para de hablar ni de reír, y Valeria, una chica brasileña tímida y circunspecta. Todas se muestran preocupadas por la situación del sector.

Cada una relata las experiencias que ha tenido en sus visitas a las esquinas o a los pisos a los que acuden para concienciar a las chicas de la necesidad de utilizar preservativos, de defender sus derechos, de denunciar los casos de malos tratos o la existencia de menores. Unas pasean y otras permanecen sentadas en sillas. Algunas forman grupos y otras permanecen solitarias.

Nuestra llegada es bien recibida. Pensó que iba a ser similar y que odiaría cada segundo, pero para su sorpresa su primer cliente le resultó "muy atractivo". Casi no podía aceptar el dinero". Los siguientes no fueron una lotería semejante, pero del siguiente dice que era "muy dulce y encantador" y que estableció con él una "amistad fabulosa".

Dijo a Smith que prefiere a hombres, sobre todo a trabajadores manuales. Prefiere no contarle a sus novios esta parte de su vida. Como Kate, Melina esperaba "hombres asquerosos y daños psicológicos" y se encontró con que en el burdel donde trabajaba era posible experimentar placer con ellos y llegar al orgasmo. Melina coincide con Kitty: Kitty es estudiante de arte, tiene treinta y pocos años y lleva en distintas actividades del sector desde que tenía Para April , que llevaba diez años ejerciendo en el momento de la entrevista, hay muchas cosas que los trabajadores sexuales pueden aprender de su propia sexualidad.

Ella marca mucho las diferencias entre el sexo que vive en el trabajo y en sus citas personales: En mi vida personal estoy espiritual y emocionalmente dispuesta a abrirme físicamente de otra forma con mi compañero". El amor profundo lo cambia todo , y dice que aunque las acciones puedan parecer las mismas, sus motivaciones y deseos son muy distintos, porque busca el compromiso con la otra persona.

Sara , como Kitty, también ha querido liberarse de las creencias morales sobre sexualidad que preocupan a otras prostitutas. Se supone que las mujeres no deben ser promiscuas, que deben "ser monógamas y sentirse mal al practicar el sexo con otras personas ". Cuando la entrevistaron vivía con su pareja masculina y con una compañera de piso.

Cuida mucho su salud, su forma física y su alimentación. Hasta que no me pongo mi pijama y dejo de oler a perfume no me siento en mi piel. La lencería es como un uniforme de trabajo. Algunos de sus clientes llevan con ella desde que empezó. Han estado conmigo durante sus divorcios, la muerte de su mujer Me he convertido en algo muy parecido a familia para ellos".

Ella ha construido un personaje en su trabajo y dice que no se trata de ser sexy sino de " manipular a los hombres ". El punto 3 de las consideraciones especifica: Si bien en el punto 4, cuando habla de prevenir, reprimir y castigar la trata de personas, insiste en particularizarla en niños y mujeres con lo que se mantiene el criterio anterior de considerar a éstas como menores el punto 5 se centra en la infancia: Este cambio de perspectiva puede apreciarse claramente en el articulado.

También se castiga si se ha empleado fraude o engaño o si se ha hecho abuso de autoridad. Con el fin de la explotación del trabajo o de los servicios de esta persona, comprendidos bajo la forma de trabajo o servicios forzados u obligatorios, de esclavitud o de servidumbre, o con fines de explotación de la prostitución de otros y otras formas de explotación sexual, incluida la pornografía.

La prostitución se ha desplazado del centro de la campaña a constituirse en un campo, entre otros, en que la trata de seres humanos puede concretarse. La polémica sin embargo, dista de estar zanjada y los acuerdos internacionales reflejan un precario equilibrio entre opiniones contrapuestas. En el Informe del 15 de abril del , que no es una resolución oficial sino un documento de propia iniciativa de la "Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades de la UE", se vuelven a incurrir en algunas de las confusiones anteriores.

La ponente plantea que. Las recomendaciones se centran en combatir la pornografía en internet y en la publicidad, pero reconocen la libertad de los estados miembros para legislar al respecto, la necesidad de contar con la participación de las personas implicadas y de evitar medidas que contribuyan a la marginación e ilegalización de las mujeres inmigrantes. De todos modos la diferencia de posiciones y la dificultad de llegar a acuerdos resulta evidente si se constata que incluso en el seno de esta comisión el informe se aprobó por un escaso margen de votos once a favor y nueve en contra.

Siendo el comercio sexual un simple intercambio económico sin mayor trascendencia que la que quiera otorgarle una sociedad donde todo servicio supone una contraprestación lucrativa. Considerar que es la prostitución en si misma y no algunas de las formas en que puede ejercerse una actividad degradante y una forma de violencia contra las mujeres. Necesidad de adoptar un enfoque basado en los derechos humanos. Este puede parecer un plan de acuerdos mínimos, pero incluso referente a estos puntos hay diferencias en su interpretación.

Pese a la separación que la legislación internacional actual permite hacer entre trata y prostitución, el modelo anterior que confunde ambos términos se perpetua en las campañas abolicionistas actuales, con posiciones que se reflejan en la prensa y cuyo dramatismo oculta el hecho que las trabajadoras sexuales, pobres o inmigrantes tienen problemas comunes con el resto de las trabajadoras, al mismo tiempo que dificulta considerarlas como agentes activos de sus opciones y portadoras de proyectos específicos.

Al respecto comenta Jo Bindman: Es evidente que los seres humanos no deben ser vendidos, sólo el trabajo humano, y no el ser humano mismo puede ser objeto de comercio.

Pero es simplemente insensato clasificar como "esclavitud" una industria entera, mundial, que incluye enormes variaciones en las condiciones de trabajo en el interior de cada país y entre diferentes países. Ello nos distrae de la tarea muy necesaria de hacer cesar la explotación en todos los sectores de actividad Así nos expresan algunas mujeres que trabajan en la prostitución que si los hombres viven para el sexo, ellas viven del sexo, ellos buscan dinero para el sexo y ellas utilizan el sexo para buscar dinero.

A su vez las personas "sin papeles" padecen la arbitrariedad policial y se transforman en receptoras preferentes de la violencia institucional, ya que la maraña de disposiciones y reglamentaciones hace que estén siempre en infracción, lo que las deja en una posición muy débil para reclamar derechos. Esta vulnerabilidad se agrava en el caso de las mujeres.

En la actualidad, la posibilidad de legalizar la situación de las personas inmigrantes en el primer mundo, depende en gran medida de la obtención de contratos de trabajo.

Esta situación se corresponde con el hecho de que las autoridades mantengan un imaginario de la migración como principalmente masculina, y que apoyen en él sus medidas legales.

La exigencia de contrato laboral previo es difícil de cumplir para todos, pero casi imposible en el caso de las mujeres, cuyas opciones de trabajo se centran principalmente en el sector servicios, con prestaciones a personas individuales cuidado, sexo o a familias limpieza, cocina, atención de criaturas. No se trata de un problema que afecte sólo a algunos sectores, como sería el caso de las que se dedican al trabajo sexual, sino que abarca al conjunto de la migración femenina.

La otra opción prevista para regularizar la situación, acceder a ella mediante los mecanismos de reagrupación familiar, no ofrece mejores garantías, ya que coloca a las personas reunificadas mujeres en un porcentaje importante en situación de dependencia con respecto al que inmigró en primer término.

Se ha denunciado que "en caso que la mujer elegida no cumpla las expectativas los maridos pueden utilizar su poder contra ella, la pueden golpear, encerrar o enviar de regreso a su país de origen". No se trata de víctimas pasivas sino de hacedoras, de sujetos que construyen y dirigen su vida a partir de sus valores, baremos e ideales.

Hay algunas iniciativas al respecto, como la que se plantea en el "Informe-Propuesta sobre la ciudadanía europea". Es que hay muchos trabajos estigmatizados, o que implican costes emocionales y conflictos de valores.

El trabajo sexual es sólo uno de ellos. Esto permite que se ejerza sobre ellas, en mayor medida que sobre otros colectivos de inmigrantes, la violencia institucional: Dada la diversidad de situaciones del sector, sólo afectaría a las prostitutas inscritas como tales en situación de dependencia en locales de alterne.

Parece entonces conveniente para las mujeres inmigrantes en general propender a una política que permita legalizar la permanencia a partir de la residencia y no del contrato laboral. Hay estudios, como el de Mathieu, que señala las dificultades que sufren las trabajadoras del sexo para organizarse, a partir de su estigmatización y la fragmentación del sector. La fuerza que pueden tener en los asesinatos de mujeres los estereotipos sobre los sectores marginalizados no puede desecharse a priori.

El objetivo de la tolerancia cero para la violencia de género debe cumplirse con respecto a todos los colectivos de mujeres.

Violencia por parte de grupos delictivos. Afecta especialmente a las personas que tienen poco apoyo social y legal. Esta violencia tiene su caldo de cultivo en la ilegalidad y falta de reconocimiento de estos sectores, que resultan así especialmente vulnerables. En muchas ocasiones los sectores estigmatizados reciben un trato desconsiderado y a veces francamente agresivo por parte de los funcionarios o funcionarias que deberían proteger sus derechos.

Es necesario extender a todas las mujeres los servicios de las casas de acogida que con frecuencia no autorizan la permanencia de las trabajadoras sexuales y de los teléfonos de denuncia del mal trato, para que puedan incluir las denuncias por maltrato institucional.

Maltrato de los medios de comunicación. Toda esta violencia se apoya en la marginación social previa. Establecer barreras entre unas mujeres y otras ha sido una estrategia habitual del patriarcado. A su éxito ha contribuido el hecho que las mujeres no formamos un colectivo homogéneo y estamos separadas por distintas situaciones de clase y pertenencia étnica. Es necesario darles oportunidad para que expresen sus reivindicaciones con sus propias palabras, pero mientras tanto, recogiendo sus protestas y sus expresiones reiteradamente manifestadas, podemos compartir con ellas la siguiente queja:

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Si atendemos al hecho de que la prostitución es una realidad que responde al amplio mundo de la sexualidad, tenemos que prostitutas a domicilio tenerife prostitutas guarras la conceptualización inicial de la " prostitución como violencia de género " hacia una visión que percibe el trabajo sexual como independiente de las conductas discriminatorias, de las actitudes sexistas y de la violencia de la que puede ser objeto. Marga, al contrario que Antoniaejerce en la calle desde hace mucho tiempo. Las mujeres en un mundo en proceso de globalización. Pero es simplemente insensato clasificar como "esclavitud" una industria entera, mundial, que incluye enormes variaciones en las condiciones de trabajo en el interior de cada país y entre diferentes países. Madrid, Talasa Ediciones, Tiempo de lectura 8 min. Me cuenta esto en el metrodonde nos dirigimos al Raval para dejar a la niña en casa de una amiga de Marga. Cuando se enfrentan con las prostitutas que no dan amor y sólo prestan sus servicios por un precio convenido, encuentran que esta relación negociada mortifica su ego, y restablecen simbólicamente el equilibrio, despreciando y desvalorizando a sus interlocutoras en la relación pactada. A ver qué le cuentas a una persona que te dice eso, o que te dice que su madre la puede vender. Este cambio de perspectiva puede apreciarse claramente en el articulado. No damos con ella. Si necesitas abogado, médico, llama a este teléfono. prostitutas para niños tipo de estereotipos

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